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ORACIONES ECUMENICAS


ORACIÓN A la Santísima Trinidad por la Iglesia
Dios, santa y eterna Trinidad, oramos por tu Iglesia en todo el mundo. Santifica su vida, renueva su culto, refuerza su testimonio evangélico; sana sus divisiones; haz visible su unidad. Guíanos con nuestros hermanos y hermanas a la comunión de fe, de vida y de esperanza, para que unidos en un solo cuerpo por el único Espíritu podamos juntos dar testimonio de la perfecta unidad de tu amor. Amén.

Intercesiones
Padre, Hijo y Espíritu Santo, único Dios en perfecta comunión, vuelve tu mirada sobre nosotros y escucha esta oración nuestra:
Donde hay falsedad, resánala con tu verdad.
Donde hay frialdad, caliéntala con la llama de tu amor.
Donde hay alegría y esperanza, haznos libres para compartirlas.
Donde hay algo que podamos hacer por los demás, déjanos insatisfechos hasta que lo llevemos a cumplimiento.
Y haznos uno, como Tú eres Uno.

A Dios, Padre de misericordia
Oh Dios, fuente de toda hermandad, ninguno puede decirse hermano o hermana si primero no está en tu amistad. Danos tu Espíritu en el vínculo de la perfecta unidad, libres y unidos en tu amor. Por Jesucristo, tu Hijo, que es Dios y vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.

ORACIÓN

POR NUESTRA FAMILIA ECUMENICA


1. Dios, Padre Omnipotente y Misericordioso, te ofrecemos nuestras oraciones por los miembros de nuestra Familia Ecuménica que se han consagrado a Ti para ser instrumentos de unidad entre todos los cristianos. A través de una renovada efusión de tu Espíritu de Amor, perfecciónalos, fortifícalos y confírmalos en esta misión ecuménica. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.

2. Señor, Dios Padre Omnipotente, vuelve la mirada sobre nuestra Familia Ecuménica y sobre todos los que promueven su desarrollo, concédeles tu paz, tu amor, tu ayuda, y con el poder de tu Santo Espíritu inflama sus corazones de inagotable celo apostólico, para que, con todos los medios, contribuyan a la reconstrucción de la unidad por la cual Cristo ha rezado en la Ultima Cena.

3. Ven, Espíritu Santo, infunde en nosotros tus siete santos dones, sana nuestros corazones y nuestras mentes, revístenos con las armas de Dios, las armas del amor, de la firmeza, de la humildad y de la obediencia para ser en tus manos instrumentos de reconciliación y de paz, para que todos sean uno en Cristo y en su Iglesia.